Evitemos la desgracia del Sr. Pedro

Cuando se trata de decidir cómo crear una empresa, pocas industrias requieren tanto análisis previo como es el caso de la construcción. Además, tomar la decisión incorrecta puede volverse catastrófico.

Consideré la desgracia de un cliente que tuve hace algunos años, al que llamaremos “Sr. Pedro”.

El Sr. Pedro trabajaba para alguien en la industria de la construcción.

Era un contratista, ya que no era empleado, pero tampoco tenía su propia empresa.

Conversando con su jefe un día, se le presentó la oportunidad de mejores condiciones a nivel de ingresos, así como otros beneficios. Su jefe le dijo, “Lo único que debes hacer es crear una empresa”.

El Sr Pedro consultó a una persona que le dijo cómo crear una Corporación C.

Cuando el Sr. Pedro fue con su empresa (Corporación C) adonde su jefe, éste le preguntó: “¿Y dónde están los seguros, como la compensación de trabajadores, el seguro de responsabilidad y el número de identificación del empleador (EIN)?” El Sr. Pedro volvió con la persona que lo ayudó a crear la corporación, quien le ofreció un seguro que el Sr. Pedro aceptó.

A las dos semanas, el Sr. Pedro me contactó angustiado porque tenía que pagar unas cuotas de seguro y de nómina sin saber el porqué; cuando comienzo a ver la situación y hacerle ciertas preguntas, me di cuenta de que el Sr. Pedro desconocía las consecuencias de no pagar el seguro y tampoco sabía que tenía la obligación de pagar nómina.

Cómo evitar la trampa
Para evitar esta trampa, en los Estados Unidos es importante tener una perspectiva total de la empresa de construcción que desea para tener conocimiento amplio de los objetivos, alcance, costos, entre otras gestiones que deberá llevar a cabo.

La importancia de la estructura o entidad de negocios en los Estados Unidos recae principalmente en el aspecto tributario; es decir, el pago de impuestos.

Existen varias estructuras de negocio en los Estados Unidos. La elección de cada una de ellas determina los impuestos a pagar, la responsabilidad personal del dueño o los dueños, la cantidad de reportes a presentar cada año, los costos administrativos, las necesidades futuras de la empresa, entre otros. Las estructuras de negocio son:

Para la industria de la construcción, el enfoque debe ser en las entidades corporativas, específicamente la Corporación C y la Corporación S

Corporación C
Una corporación C es una entidad que paga impuestos de manera separada, según lo definido por el Servicio de Impuestos Internos (IRS). Se distingue de otros tipos de empresas porque el ingreso y dividendos imponibles tienen doble tributación; sin embargo, tiene muchos aspectos ventajosos, tales como:

El dueño del negocio se vuelve una entidad separada de la compañía incorporada, protegiéndolos de demandas personales y responsabilidades corporativas. En otras palabras, si un empleado, acreedor, cliente u otro reclamante potencial siente que la corporación no ha cumplido con una obligación, no puede demandar personalmente al propietario de la corporación en busca de su reclamación.
Los beneficios de empleados ofrecidos en las corporaciones C sobrepasan los beneficios ofrecidos en otros tipos de organizaciones, tales como el seguro de salud, el seguro de vida y los paquetes de retiro.
Pueden cotizar en la bolsa de valores para que sean intercambiadas de manera pública, lo cual es atractivo para los dueños de negocios que quieren ver crecer los mismos.

Corporación S
Una corporación S es una entidad que tiene lo mejor de las entidades corporativas y no corporativas. La elección de corporación S es para fines fiscales (de impuestos), ya que permite que las empresas disfruten de tener el mismo tratamiento legal de una corporación y no tener doble tributación fiscal. Esta es una de las mayores ventajas de crear una corporación S; sin embargo, existen otras, tales como:

Las pérdidas de la corporación pasan directamente a sus accionistas y pueden ser usadas por las accionistas para disminuir los impuestos originados por otras rentas.
Los ingresos por ganancias de capital o los exentos se trasladan directamente a los accionistas.
Los créditos fiscales se trasladan proporcionalmente a los socios.
Lo más complicado de crear una empresa es elegir qué estructura de negocio será; sin embargo, en la industria de la construcción, o eres Corporación C o eres Corporación S. La elección de otra estructura limitará la funcionalidad de la empresa en la industria de la construcción.

La creación de una Corporación C toma de uno a tres días hábiles, mientras que la creación de una Corporación S toma más tiempo porque no es un proceso directo. Es decir, debe hacerse una estructura tipo compañía de responsabilidad limitada que toma de uno a tres días hábiles mientras se solicita al IRS la incorporación como Corporación S, lo cual toma un máximo 60 días para recibir respuesta sobre si la solicitud es aceptada o no.

Recursos en línea
Algunas páginas web que pueden ayudarle para crear su empresa son:

Para el Estado de California

Para el Estado de la Florida

Para el Estado de Texas

Esas páginas web son el primer paso para crear la empresa. Recuerde que debe registrarse con los condados y municipios, así como con el Estado donde opera su negocio para los impuestos estatales y las licencias ocupacionales.

La historia del “Sr. Pedro” terminó mal. Perdió dinero haciendo gestiones sin saber realmente la implicación que tiene crear una empresa, y más dentro de la industria de la construcción, porque las exigencias son mayores. Perdió porque no continuó con la empresa, no contaba con el capital para hacer frente a las obligaciones y el contrato que le habían presentado requería de todos los documentos jurídicos para una empresa de la construcción.

Sherly Ramírez